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DISCURSO DEL 34º ANIVERSARIO DE SANNYAS

17 De Octubre 2014 SWAMI EKANANDA SARASWATI
Hari om a todos y gracias por acompañarme a recordar mi iniciación como Swami, mi cumpleaños espiritual, ya que como siempre he dicho no me conviene el de mi nacimiento físico.

Mi agradecimiento muy especial a quienes se han preocupado y ocupado su tiempo en organizar esta reunión conmemorativa.
Es probable que para muchas personas el ser un Swami, que no es un religioso o fraile de alguna orden monástica, sea inentendible en nuestra cultura, pero bastante habitual en india. Una muestra de ello es que hasta ahora solo ha habido tres Swamis chilenos:
Primero Swami Prashantananda que ya partió, luego yo que me he empezado a preparar para eso, a pesar que mis ancestros son longevos, y el tercero es Swami Krishnananda que vive en EE.UU. Y que ha estado bastante enfermo.
Por suerte Swami Satyananda Paramahansa, que fue un innovador, estableció dentro de la orden de Sannyasa la línea de los karma Sannyasines que no son Swamis, pero que deben llevar una vida aproximada y pueden vestir el habito naranja propio de los Swamis y esa innovación ha permitido que aquí tengamos dos karmasanyasines Mahadeva y Nirvikara y cuyo número aumentará sin duda el año que viene.
Sannyas es una tradición que se remonta al mítico Shankara, el Acharya, el maestro de maestros, renovador del Sanatha Dharma, la vida espiritual de india y quien fuera el fundador de la orden Sannyasa Dasnami, la de los Swamis, en el siglo 8º.
Para pertenecer a ella eran fundamentales dos cosas, que hubiera un guru o maestro y un Sishya o discípulo, porque para ingresar era preciso ser iniciado por el maestro mediante un complicado y elaborado ritual en el que el guru trasmitía su energía al postulante. Después de ello ambos debían mantener un lazo permanente de cercanía física o síquica si era a distancia.
Conforme a la tradición y según el Tantra no podía aspirar a la iniciación quien hubiera sido maldecido por un Brahman, estuviera iniciado por otro guru, fuera deficiente mental, engreído de su propio conocimiento, disminuido físico, tuviera defectos de movilidad o habla, perezoso o soñoliento, desleal, inclinado a la exageración, indeciso, violento en acción y palabra y fuerte en el tono al hablar, ser charlatán, soberbio, envidioso, mentiroso, no creyente, etc.
Por su parte la filosofía Vedanta, tan importante e influyente como el Tantra, destacaba las cualidades que debían brillar en un postulante: tener conocimiento de las escrituras y enseñanzas recibidas de un autentico maestro. Tener la capacidad de discriminar entre lo real y lo irreal, poder renunciar a los placeres, tener control sobre si mismo y de los sentidos, ser capaz de renunciar o desapegarse de las cosas mundanas, ser paciente, seguir a un único guru, tener fe en él y dedicarse únicamente a trasmitir su enseñanza, ajustar su vida personal a un norte espiritual y de servicio a los demas.
Antes y ahora no es fácil encontrar un guru autentico como tampoco un discípulo cien por ciento idóneo. Pero cuando el guru es un maestro verdadero y sincero la mayoría de sus hijos espirituales también lo serán.
Por tanto, a un guru calificado no le faltaran discípulos cualificados y un discípulo calificado no se quedara sin un maestro espiritual autentico. Un verdadero y sincero discípulo tiene el guru que se merece.
Al respecto aquí es absolutamente aplicable la frase del B. Gita que dice que cuando el discípulo esta preparado no tarda en llegarle el maestro que precisa conforme a su estado de evolución.
La relación guru discípulo comienza con el acto de iniciación, de la misma manera que el matrimonio se inicia en el civil cuando los esposos firman y cuando en la religión prometen mantenerse juntos hasta que la muerte los separe.
Conforme a la comparación anterior no se entienda la iniciación como un sacramento, sino mas bien como "Upanayana" que es la intervención de un maestro para ingresar a una persona en una disciplina espiritual y forma especial de vida mediante la iniciación.
Uno de los Upanishads, el Katha, afirma que la espiritualidad solo se puede alcanzar cuando nos es revelada por otro mas perfecto, autorizado y competente, el guru. Y por su parte otro texto, el Kularnava Tantra, dice que la liberación de las ataduras de la materia, esto es la liberación espiritual, solo es posible a través de la iniciación por un maestro, al extremo que sin ello cualquier practica no dará ningún resultado, será como sembrar semillas en una roca, nunca brotaran.
La palabra "Diksha" significa iniciación y que involucra la trasmisión de la energía del guru y su gracia llamada "Guru Kripa".
Hay varias formas o medios de iniciación: la iniciación táctil en la cual el guru toca al discípulo, como ocurrió con Vivekananda que fue iniciado por Paramahansa Ramakrishna cuando lo toco con la punta de su pie en el pecho.
Esta la iniciación ocular, por la mirada, como hizo muchas veces el maestro Jesús y como hacia el filósofo indio Aurobindo mirando a sus discípulos a los ojos.
Esta la iniciación mental mediante la cual no hay palabra ni acto externo alguno de parte del guru ni del discípulo. Es la iniciación mas elevada y profunda, porque es una iniciación síquica y para la cual guru y discípulo deben estar en el momento en la mas absoluta sintonía mental y energética para que tal sutil trasmisión de energía sea efectiva y no solo se produzca, sino que se mantenga por si sola en el tiempo.
El guru pasa al discípulo una fuerza misteriosa que transforma su vida interior, lo moviliza y compromete para siempre con un dinamismo a veces inagotable en el camino espiritual.
Esta energía, el guru kripa, actúa en el discípulo en la medida que este se entregue por completo y con sumisión para convertirse en un canal de la energía recibida, todo en pro del servicio a su maestro y a los demás.
Cuando la competencia del guru y la preparación o receptividad del discípulo se sincronizan se produce el Shakti Path que es un proceso espiritual que marca un nuevo despertar interior en el discípulo y en el exterior un objetivo superior de entrega y servicio a los demás por amor a ellos, a su guru y a dios.
Algunos años después de mi iniciación me atreví a preguntar a Swami Yogashakti respecto de mi iniciación en la que solo hubo un silencio que me desconcertó, inquieto e incluso me desilusiono, porque yo tenia como ejemplo los samskaras, impresiones, de las iniciaciones de los sacerdotes católicos con rituales simbólicos elaborados y hermosos. En mi caso no hubo nada, ni un toque con la mano, ni un mantra, ni un tilak en la frente, ni una palmadita en la cara, nada. Quizás que cara puse yo al termino que al vérmela Swami Satyananda abrió sus brazos y riéndose me dijo "That all, eso es todo".
Swami Yogashakti que había estado presente en mi iniciación, respondiendo a mi pregunta me dijo : "Swamiji le dio a Ud. La iniciación mas alta y profunda, un traspaso de energía síquica en un estado mental apropiado, por eso no hubo nada externo".
Han pasado 34 años y esa partícula de energía ciclo trónica que me fuera impuesta dura hasta hoy. Una muestra de ello es que durante todo este tiempo he sido fiel al compromiso que me hice a mi mismo y a swamiji, promesa de practicar yoga, vivir el yoga, difundir el satyananda yoga con verdadera y entusiasta entrega, espíritu de servicio, seva, sin importar tiempo, lugar y personas y con mucho prema, amor espiritual.
a lo largo de estos años tantas personas han pasado frente a mi ojos, aquí y fuera del país, que ya no recuerdo quien es quien. Aunque no recuerde sus nombres (ahora menos por la vejez), si sé que son personas a las que en algún momento serví y si algunas de ellas hicieron un cambio en sus vidas o le dieron otra mirada atribuyéndolo a mi influencia les dije y les digo, que eso se debe al guru Kripa, la energía ciclo trónica que implanto el guru en mí y que en algún momento se manifiesta en el átomo espiritual de la persona despertando en ella una mayor conciencia.
En la tradición espiritual del yoga y en las escrituras sagradas de india se enseña que el respeto al guru debe ser incluso mayor que el dado a los padres por cuanto estos son la causa fisiológica del nacimiento mientras que el guru es la causa del nacimiento a la vida espiritual.
Es la razón por la que tengo doble nacimiento, el bendito 18 de abril de 1936 mi madre me trajo al mundo y el 17 de octubre de 1980 Swamiji Paramahansa me dio la luz del camino espiritual y que es lo que conmemoramos hoy.
Todos necesitamos un guru para transitar por la espiritualidad, precisamos su ayuda exterior, su influencia viva, su ejemplo , su adoctrinamiento personal si esta vivo, si ya desencarnó su enseñanza escrita y la de sus seguidores.
Uno de los mayores obstáculos en el camino del crecimiento personal y evolución espiritual es la egoicidad, el egotismo. La presencia del guru en la vida de un buscador espiritual es el mejor antídoto para dicha enfermedad.
Había una vez un discípulo que tenia mucha fe y devoción en su guru. Un día ambos fueron de un pueblo a otro y tuvieron que cruzar un rio infestado de cocodrilos, entonces el discípulo pensó, si repito el mantra que me dio mi guru podre cruzar sin problemas; se lanzo al rio pensando en su guru que esperaba en la orilla, y nado repitiendo todo el tiempo el mantra y llego salvo a la otra orilla.
Al ver esto el guru pensó si tengo tanto poder que el solo recordarme y el mantra que le di salvo a mi discípulo, entonces a mi menos me puede pasar algo y se lanzo. Cuando iba nadando en la mitad vino un cocodrilo y se lo comió. Este guru no había trabajado su ego.
Devoción, sumisión, humildad, entrega del ego, inclinar la frente ante el guru o su imagen, o ante Dios, el Maha guru, son las prácticas de un discípulo.
Mis agradecimientos sinceros a Swamiji Paramahansa, a su hijo espiritual Swami Niranjan, a Swami Prashantananda quien me enseño que yoga no era gimnasia sino que filosofía, forma de vivir y mirar la vida y me hablo del Vedanta y del Samkhya. Gracias a la maestra Piti Santa Cruz a través de quien conocí a Swami Satyananda y su enseñanza.
Gracias a ustedes, a los que estuvieron, están y a los que vendrán por permitirme cumplir mi compromiso espiritual de difundir el santyananda yoga sin fijarme en personas, lugares y momentos.

Jai guru jai, gloria, alabanzas al guru.

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